La duda crítica

Realidad educativa en el momento presente en el mundo

 

 

Con la expansión de las redes sociales, desde finales del siglo XIX en adelante, en la vida cotidiana  y en el entorno económico… y educativo, la conducta humana y el comportamiento social han favorecido el cambio de sociedad, dentro de una nueva Era digital; en la que destaca sobre todo el trabajo, las relaciones sociales, el ocio, etc. inmersas en el ámbito de innovación tecnológica digital. Esta nueva realidad, se ha profundizado e incrementado con el hecho de producirse una crisis mundial de salud a consecuencia del covid-19 desde finales de 2020 y que perdura en la actualidad, dos años y medio más tarde y lo que falta para su solución definitiva, en el que de forma novedosa y sospechosa políticamente se produjo, por mandato de los respectivos poderes nacionales por imperativo del aún desconocido constituido poder global, la cuarentena de la población por tiempo indeterminado, superando los plazos estipulados por las respectivas constituciones nacionales, alargándose en el tiempo, mientras las clases presenciales han sido reemplazadas por la formación online.

 

Se vive circunstancias especiales en el proceso educativo, como en la vida en general. Actualmente hay políticos, pedagogos, educadores y miembros administrativos de algunas instituciones formativas que hablan que se vive como en cualquier otro momento, que no hay que poner especial interés a lo que realmente sucede, queriendo dar a entender que “no sucede nada”, pero si sucede, y mucho. La población no puede tomar como una banalidad, ni entender como normal, la realidad excepcional que está soportando la población de gran parte del mundo, con  miles de contagios y cientos de muertos (atendiendo a las cifras oficiales, aunque estas en realidad difieren en un 25 al 50% de los porcentajes reales) se están perpetuando en el tiempo durante varios años, como sucede por ejemplo en México, Estados Unidos, Brasil, entre otros países. Y, si esta crisis fuera poco, se inicia una guerra fratricida por iniciativa de Rusia, por negligencia política del gobierno de Ucrania que ha venido “cocateando” con Estados Unidos desde hace varias décadas, y cuyos resultados negativos aún no es posible prever; por todo ello, en esas circunstancias, nadie en su sano juicio, aunque políticamente las administraciones públicas nacionales obligan hablar de normalidad, sabe en qué va a terminar todo esto. En estos momentos, tan excepcionales, es imprescindible que la humanidad busque solución a los problemas aludidos y descubra quiénes son los causantes y como se puede penalizar a estos hasta dar con la solución definitiva a la problemática actual del mundo.

 

Cuando se solicita a uno que describa la realidad imperante en el momento presente, ante la crisis mundial existente, tiene que optar por una de las tres situaciones o modos de apreciar la educación en la actualidad:

 

1 El poder global, en su conjunto, gestiona y desarrolla la crisis mundial de salud, y una parte del mismo inicia la guerra contra Ucrania. Dentro de este escenario dantesco, los distintos gobiernos nacionales están intentando crear por “decreto” y mandato político una normalización social diaria; pero, a pesar de que se le obligue a la ciudadanía a creerse esta realidad ficticia no es posible, pues es falso pensar que se está de nuevo en la normalidad, cuando en realidad no lo es. Se permanece en un mundo enraizado con la pandemia creada en el laboratorio de Wuhan en China y ha sido expandido por el mundo por los otros dos integrantes del poder global (Rusia y Estados Unidos), en perjuicio de la salud y la economía de la mayoría de la humanidad.

Estos políticos y administrativos de las instituciones académicas principalmente, además de algunos pedagogos, educadores hablan como si todo estuviera de nuevo en la normalidad, pero es falso. Esta “nueva realidad” permanece inmersa en la crisis de la inseguridad humana, y por tanto se prosigue inmerso en una realidad en crisis, de la que nadie en su sano juicio se fía.

2 En cambio, gran parte de los docentes, padres de familia e integrantes de los movimientos antivacunas saben que la realidad del momento presente sigue inmersa en la crisis mundial de la salud, unido a un nuevo escenario de guerra mundial. En esta circunstancia, gran parte de la población se ha vacunado “por miedo” a la realidad creada por los políticos dentro del crimen mundial imperante (protagonizada por personajes tan siniestros como Bill Gates, Georges Soros, entre otros; organizaciones secretas como Bilderberg…, e instituciones secretas con siglas cambiantes en Rusia, China y Estados Unidos. Solo una parte de la población que está concienciada con la política anti establishment no se ha vacunado, siendo consecuente con su concienciación política anti criminal-estatal y criminal-global. Ya hay que hablar de terrorismo de estado y del terrorismo del poder global, pues los gobiernos de Estados Unidos, Rusia y China vinculados directamente con organizaciones secretas criminales globales como iluminatis, Bilderberg… y otras aun por descubrir han creado un aparato global del crimen que controlan y van en perjuicio de toda la humanidad no criminal. La población del mundo se encuentra dividida en dos grupos, uno minoritario criminal y el resto, la mayoría honesto e independiente del crimen global. Visto desde esta perspectiva la humanidad ha entrado en crisis y se pervive en un mundo en crisis de salud por decisión directa de este poder global aludido.

En este ámbito, la educación está en crisis, pues lo está la humanidad, y si lo ésta lo está también se encuentra en peligro la formación libre, independiente del poder corrupto y criminal imperante.

3 La crisis actual puede constatarse desde dos perspectivas, desde la simulación, es decir permaneciendo el poder criminal a nivel nacional y global, y de esta forma la humanidad se acostumbraría a vivir en esa irregularidad política imperante. Y, por el contrario, la humanidad independiente del poder puede luchar, contra la dominación denominada periodísticamente “corrupta” aunque en la práctica adquiere tipificación criminal, siendo guiados por grupos de crítica contra el mal o de acción revolucionaria para iniciar un proceso de cambio de la realidad hasta lograr que la humanidad libre y no corrupta-criminal retorne a una educación tal como se venía desarrollando en el último tercio del siglo XX, aunque mejorando algunos aspectos específicos del proceso educativo de entonces, para que los estudiantes apliquen la ciencia en la práctica profesional en la sociedad, y no como viene desarrollándose desde entonces a partir de una educación inversa unido al coaching por el que los profesores sólo pueden aplaudir las ocurrencias de los alumnos, sin referencias bibliográficas algunas y sin fundamento científico, con el único fin de obedecer las políticas imperantes, con el propósito de perpetuar la sociedad del establishment, donde los que tienen conocimientos científicos pasan a la marginalidad y la ignorancia se impone en la vida práctica de la sociedad manipulada por imperativo del poder global.

 

Se podrá eludir hablar de forma crítica como se hace en el presente escrito, pero en ese caso se estaría falseando la vedad, se estaría ocultando la crisis humanitaria en la que se encuentra inmersa la sociedad, por mandato del poder global, en los que los distintos poderes nacionales son simples mandados, que solo penalizan a su respectiva ciudadanía, a la sociedad en general.

FC

 

 

 

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